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Estrategia de la política monetaria

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La «estrategia de política monetaria» es el método aplicado por el Banco Central Europeo para la consecución de su objetivo primordial de mantener la estabilidad de precios.

El propio BCE destaca que «para que una estrategia de política monetaria sea eficaz, ha de ser creíble. En otras palabras, el público, en general, y los mercados financieros, en particular, deben estar convencidos de que el Consejo de Gobierno del Eurosistema se compromete a mantener la estabilidad de precios, de que posee los instrumentos y la capacidad técnica para hacerlo, y de que está poniendo en práctica su política monetaria pensando en dicho objetivo.»

La complejidad del establecimiento de una estrategia que ha de cumplir tan amplios y fundamentales objetivos exige un esfuerzo considerable de análisis y coordinación en la fijación de criterios y selección de las variables, dada la complejidad añadida por la intensificación de los procesos de globalización de la economía y las finanzas y la volatilidad de los mercados.

El Consejo de Gobierno del BCE ha elegido una estrategia de política monetaria que asegura la mayor continuidad posible con las estrategias seguidas por los bancos centrales nacionales con anterioridad a la Unión Monetaria. Ahora bien, el lanzamiento del euro representa una situación completamente nueva, factor que ha de tenerse en cuenta al formular la política monetaria.

En este escenario la estrategia definida por el Eurosistema pasa por una definición cuantitativa del objetivo prioritario de la política monetaria única, a saber, la estabilidad de precios. Esta estrategia de política monetaria se basa en dos pilares fundamentales:

• Asignación de un papel destacado al dinero, que quedó de manifiesto en el anuncio de fijar un valor de referencia cuantitativo para el crecimiento de la oferta monetaria en sentido amplio, dado que la inflación se considera en última instancia el resultado de una disponibilidad excesiva de dinero para adquirir un volumen limitado de bienes y servicios. El agregado monetario conocido con el nombre de M3 mide el efectivo en circulación, los depósitos a corto plazo en entidades de crédito (y otras entidades financieras), así como los valores emitidos por ellas que devengan intereses a corto plazo. El valor de referencia para la tasa de crecimiento interanual de M3 (el 4,5% desde 1999) está concebido para orientar al Consejo de Gobierno en su tarea de analizar y presentar la información contenida en los agregados monetarios de manera que sirva de guía coherente y creíble a su política monetaria.

• Valoración basada en un amplio conjunto de información de las perspectivas sobre la evolución de los precios y de los riesgos que amenazan la estabilidad de éstos en la zona del euro. Esta valoración se realiza con ayuda de una extensa gama de indicadores económicos que facilitan información sobre la futura evolución de los precios. Cabe citar como ejemplo de dichos indicadores los salarios, el tipo de cambio, los tipos de interés a largo plazo, diversos parámetros de la actividad económica, indicadores de política fiscal e índices de precios y costes, así como las encuestas realizadas para determinar el nivel de confianza de empresarios y consumidores.

En definitiva, la combinación de los dos pilares de la estrategia del BCE garantiza el atento análisis y seguimiento de la evolución monetaria, financiera y económica. Este minucioso análisis permite al BCE fijar sus tipos de interés en el nivel más eficaz para mantener la estabilidad de precios. Al salvaguardar de esta manera el poder adquisitivo del euro, la política monetaria del BCE también apoya el valor de esta moneda cara al exterior, que se mide por su tipo de cambio frente a las demás. Sin embargo, el tipo de cambio no constituye en sí mismo un objetivo de política monetaria.

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