Una nota sobre la privatización: El difícil caso de Paradores
Desde hace varios meses ya se conoce la noticia del interés por parte del Gobierno de privatizar Paradores de Turismo la sociedad anónima de capital público con ocho décadas de historia y que en la actualidad gestiona 93 establecimientos hoteleros y 14 en desarrollo y construcción. Sin embargo, a pesar de su carácter público, no pertenecen al Estado, sino que se trata de concesiones gratuitas por parte de particulares, la Iglesia, ayuntamientos o comunidades autónomas, lo cual implica que el propietario puede reclamarlos para ponerlo en mercado, a pesar de la rehabilitación a costa del Estado. En realidad, la compañía es una actividad compleja y ha de analizarse cuidadosamente ante cualquier movimiento, como el que nos ocupa ahora en el presente blog.
El tema de su privatización tiene sus pros y sus contras. Vamos a tratar de sintetizarlos para dar una recomendación final al respecto.
1. – En lo económico:
A FAVOR:
1. Los resultados se han ido recuperando: Tras unos resultados positivos en 2007 de 36,26 millones de euros se ha pasado a unos negativos de 17,2 millones en 2010. 2011 se perfila como un año de transición ya que se prevén cifras ligeramente positivas aunque sin demasiado optimismo. Un dato: Según datos facilitados por Paradores, en 2011 ese resultado operativo está en números negros. A falta de confirmación el Ebitda a cierre de año alcanza los 13,3 millones de euros. Para 2012, las perspectivas que se manejan son algo más optimistas, considerando que el número de reservas en enero ha ido en aumento sobre todo al mercado internacional y a los viajes de empresas, en torno a un 30%, con respecto a enero de 2011.
EN CONTRA:
1) El alto coste de la plantilla: La cadena tiene 4.476 empleados, más del doble de cualquier rival medio con un número de establecimientos similar, que cuentan de media con 30 años de antigüedad. Y cuestan 31 millones de euros al año.
2) Estimando un montante de 2.000 millones de euros por la hipotética operación, el Estado no ingresaría nada, aunque sí ahorraría costes. Aparte de no disponer de sus actividades en propiedad, como ya se ha comentado, reajustar la plantilla superaría una inversión a corto plazo rentable, aparte de las posibles consecuencias laborales de ello.
3) En los últimos tres años la deuda contraída (por encima de los 180 millones de euros, según datos aportados por la propia compañía) supone un coste financiero aún por cubrir que está suponiendo un lastre importante para la marcha del negocio. Por otro lado, las inversiones acometidas según el Plan Estratégico 2009-2012 que hubieron de paralizarse en 2010 por la crisis económica (cerca de 286 millones en dos años y de 464,2 en diez), no han podido todavía ser amortizados al ritmo que la empresa esperada, con especial consideración al descenso entre 2009 y 2011 de cerca del 10% del precio medio de las habitaciones, mermando aún más una corriente principal de ingresos.
Conclusión: el fondo de maniobra es negativo por las pérdidas acumuladas. Lo estimamos actualmente en 70 millones de euros.
2. – En el modelo de negocio.
Al principio del presente blog destacábamos la dificultad de la entrada de inversores privados dada la situación peculiar de los bienes explotados por la empresa pública en régimen de cesión gratuita por parte de los propietarios con la posibilidad de una devolución. Se trata, entre otros, de un tipo específico de alquiler en la forma del pago de un canon a Turespaña por la red de establecimientos hoteleros que Paradores gestiona. Así pues, la imposibilidad de negociar con propiedades que pertenecen a sus dueños ajenos a Paradores, impide una privatización vía enajenación física de los activos. Por otro lado, algunos de los edificios son históricos y aquí choca con Patrimonio Nacional que impide la enajenación de edificios históricos por motivos de mantenimiento del acervo cultural español. Algo similar a lo que sucede con los edificios utilizados por el Ejército, algunos abandonados sin posibilidad de rehabilitación o venta dado que se asientan sobre infraestructuras de índole cultural y, por tanto, de obligada inalterabilidad.
Otra cosa sería ceder el modelo de negocio, es decir, la explotación de los establecimientos. Sin embargo, ello podría derivar en una fragmentación de la red, debido a los elevados costes de mantenimiento del total y que remitimos a lo comentado anteriormente.
En cuanto al posible interés de inversores, descartamos por el momento una cadena hotelera por el total de la red. Entre las mejor posicionadas Barceló y AC, que han manifestado su interés por Paradores, la situación actual del sector, impide la compra por la totalidad del negocio. En cuanto a éste, dada la actual modificación del tipo de servicio (más enfocado a hoteles urbanos o al tipo “resort”), así como el incremento de la competencia en su propio entorno (la proliferación privada de la actividad de explotación del servicio turístico rural o de interior), pudiera enfocar la colocación de Paradores más hacia la entrada de capital extranjero que nacional, buscando la diversificación productiva en un campo apenas conocido en el exterior, que pudiera suscitar interés a una cadena extranjera para su gestión y explotación.
3. - Así pues… ¿Paradores es vendible?
La difícil situación de la empresa pública hotelera (elevados costes de mantenimiento y de deuda acumulada), complementado con una necesidad de inyección monetaria anual mínima, pudiera hacer complicada la viabilidad del negocio. No obstante, a pesar de un fondo de maniobra negativo, la rentabilidad es moderadamente positiva; Por poner un ejemplo: construir y mantener un parador cuesta cerca de 30 millones de euros. El resultado operativo de 2011 ha sido de 13,3 millones de euros. Por otro lado, la diversificación en la orientación del negocio, parece enfocar la actividad hacia el consumo exterior (creciendo actualmente), que al interior, lo cual podría redundar en una vuelta hacia los números negros este año. Así, en 2011, el 68% de las ventas fueron del turismo nacional y el 32%, internacional, en comparación con 2008 que el 72% era nacional y el 28% internacional. La marca va aumentando presencia en el exterior.; de hecho, desde 2010 se están cerrando acuerdos con países latinoamericanos y del Golfo interesados en desarrollar el modelo de negocio de paradores dentro de sus fronteras. La exportación de la gestión del negocio (la “marca Paradores” en definitiva), podría suponer una fuente extra de ingresos.
Asimismo, a pesar del descenso de ingresos dado el abaratamiento del precio medio de las habitaciones (ya indicado con anterioridad), no obstante la ocupación fue del 62% en 2011. Al precio medio de 97 euros por habitación las ventas, superaron los 200 millones de euros, amortiguando las expectativas de una mayor caída en la facturación (un 1% menos que en 2012.
4. ¿Qué se puede esperar?
El modelo de negocio de Paradores es complejo; por un lado, se trata de gestionar el servicio mediante una cesión que no propiedad de la red hotelera, con unos elevados costes de mantenimiento de la propia red, de plantilla, financieros y de inversión en nuevos locales. Por otro lado, la competencia es potente: los tres ejes básicos, se encuentran copados por empresas fuertes y consolidadas: 1) el caso del turismo urbano o empresarial con Sol Meliá y NH Hoteles a la cabeza, 2) el turismo rural con una atomización del servicio más barato en la forma de casas rurales y 3) el turismo extranjero busca preferentemente sol y playa con lo que deja inoperantes otras alternativas turísticas, lejos de las costas españolas. En tercer término, la valoración estimada para su privatización (2.000 millones de euros), se nos antoja onerosa máxime cuando se trata preferentemente de cubrir costes que de buscar ingresos por parte de su principal gestor, el Estado. Asimismo, en cuanto a costes, tengamos presente el canon a Turespaña por la gestión del negocio, algo que, en principio, choca con la iniciativa privada más en la línea de la propiedad que la del alquiler.
Por todo ello, a pesar de las posibles salidas planteadas (explotación de la marca “Paradores” y diversificación internacional), por el momento, somos moderadamente pesimistas en cuanto a la posibilidad de una salida exitosa a esta situación. Paradores podría encontrarse a estas alturas en quiebra técnica.






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